Los puntos ecológicos facilitan la separación de residuos desde el lugar donde se generan. Su correcta implementación ayuda a mantener los espacios organizados, mejorar los hábitos de disposición y apoyar los procesos internos de aprovechamiento.
Ubicación visible y accesible
Instala los puntos ecológicos en zonas de circulación frecuente: entradas, cafeterías, pasillos, zonas comunes, áreas de producción o espacios de atención al público.
Colores y señalización comprensibles
La identificación debe ser clara y coherente. Utiliza etiquetas visibles, pictogramas y mensajes breves que indiquen qué tipo de residuo debe depositarse en cada contenedor.
Capacidad según el flujo de personas
Un punto ecológico para una oficina pequeña no requiere la misma capacidad que uno ubicado en un colegio, centro comercial, conjunto residencial o planta industrial. La frecuencia de recolección también debe considerarse.
Material resistente y fácil de limpiar
Los modelos plásticos son prácticos por su resistencia, bajo mantenimiento y facilidad de limpieza. Para ambientes corporativos o institucionales también pueden combinarse con estructuras metálicas o acabados especiales.
Seguimiento y educación
La instalación debe acompañarse de comunicación interna, revisión periódica y capacitación básica para que el sistema sea utilizado correctamente.
Contamos con puntos ecológicos y canecas para diferentes capacidades, sectores y necesidades de operación.


